MUJER Y BÁDMINTON. Reseña histórica

 

 

 

Desde la Federación Española de Bádminton entendemos que para implementar de la forma más adecuada y eficiente el proyecto “Mujer y Badminton” es necesario e imprescindible conocer el desarrollo de la Educación Física y el deporte femenino  en España a lo largo de los últimos siglos. Este estudio y el conocimiento que de él se derive nos ayudará a comprender los antecedentes de la situación actual del deporte femenino en nuestro país.

Como todos los estudios históricos revelan, el deporte surgió en las culturas clásicas con un objetivo militar y gimnástico (cuidado del cuerpo). Debido al papel de la mujer en estas sociedades, relegado a labores dentro del hogar, la mujer se vio apartada de toda práctica gimnástica. En el antiguo Egipto ya existían programas de gimnasia sistematizada para las clases masculinas elevadas. En Roma, la práctica física se dividió en 2 ramas separadas, por un lado con un enfoque militarista y de ocio (prácticas que se realizaban en el anfiteatro por medio de esclavos) y por otro lado, con un enfoque higienista (de Mujeres griegassalud, desarrollo y culto al cuerpo). En la Grecia clásica, las ideas de los filósofos y sus teorías acerca de la unión de cuerpo y alma afectaron la concepción de la concepción de la gimnástica, como no destacar  también los Juegos Olímpicos. Aunque sabemos que había mujeres que practicaban ejercicios físicos, los relatos y las menciones de ello por parte de los escritores son mínimos.

Las siguientes corrientes, desde la actividad física practicada en la Edad Media, basada en la caza y la instrucción para el combate, hasta las concepciones deportivas del S.XX de Thomas Arnold, no supusieron ningún avance significativo en cuanto a la introducción de la mujer en el ámbito deportivo. Si bien es cierto, que la Gimnasia Sueca y sus posteriores desarrollos por distintas corrientes, establecieron por primera vez una actividad física reglada y sistematizada para las mujeres, esta no dejaba de ser una modificación "a la baja" de las prácticas masculinas. No sería hasta 1806 cuando en España se crea el Real Instituto Pestalozziano por medio de Francisco Amorós. Esta institución, pionera en su momento por la aplicación de ejercicios sistematizados, basados en la experiencia del entrenamiento militar de su creador, tuvo una corta existencia ya que su implantación y desarrollo estuvo estrechamente ligada al gobierno de Napoleón. La guerra contra los franceses y su posterior expulsión conllevaron la desaparición de dicha Institución y la marcha de Amorós a Francia dónde siguió desarrollando sus ideas y técnicas. En 1883 Manuel Becerra consiguió la aprobación de la Ley de Educación Física, la primera que de forma oficial se instauraba en nuestro país, pero tristemente no obtuvo los resultados esperados ya que la falta de medios y del impulso político necesario provocó que sólo estuviera activa entre 1887 y 1892.

El deporte en ese momento estaba fundamentalmente reservado a las clases más elevadas aunque poco a poco, los deportes espectáculo fueron congregando a más espectadores, seguidores y practicantes, que principalmente procedían de la nueva burguesía de las ciudades. Fundamental para la introducción del deporte en España fue el intercambio cultural y el comercio que se producía en ciudades como Bilbao, Barcelona y Madrid así como las grandes compañías que aquí  se instalaron entre el S.XVIII y el S.XX, que contribuyeron a extender de forma definitiva la práctica de deportes hasta entonces desconocidos como el fútbol, que debe su expansión en España a los trabajadores de la Rio Tinto Company Limited.
 

 

Futbolistas ingleses

  

La llegada de la guerra civil española claramente influyó en el escaso desarrollo de la Educación Física en nuestro país al igual que influyó en todas las facetas de la sociedad y economía española. Una vez finalizada la guerra, la Educación Física femenina fue desarrollada por medio de la Sección Femenina, basándose en las teorías y ejercicios de la Gimnasia Sueca. Teniendo en cuenta, que en todos los ámbitos sociales de esa época se entendía la labor natural de la mujer el cuidado del hogar y de los hijos, es fácil de
imaginar la escasa atención que se prestaba al desarrollo física de éstas.


Ya en la segunda mitad del S.XX, la LOGSE (Ley Orgánica General del Sistema Educativo del 3 de octubre de 1990) comienza a paliar las carencias y desigualdades que a nivel de practica deportiva y actividad física en general se habían venido manteniendo en el sistema educativo español. Por primera vez, se pretendía el desarrollo integral de alumnos y alumnas de forma explícita.

Son muchas las mujeres que hasta ese momento habían abierto camino a las deportistas de la actualidad, la mayoría de estas pioneras provenían de familias acomodadas o con educación en el extranjero, dónde la práctica deportiva femenina estaba más extendida. Todas estas mujeres tuvieron que enfrentarse a retos no sólo deportivos sino que  debieron luchar contra los prejuicios de la sociedad de su época acerca de la práctica de deporte de competición por parte de las mujeres. 

De todo lo expuesto, podemos entender el retraso que hasta estos días ha experimentado el deporte femenino, no tanto en cuanto al nivel deportivo, sino al nivel de desarrollo económico, repercusión mediática, competiciones, número de federadas y representación en las elites organizativas.

Por medio del Plan Transversal para la Igualdad de la Mujer en el Bádminton Español y el apoyo claro al Manifiesto del Consejo Superior de Deportes, la Federación Española de Bádminton pretende colaborar en eliminar las desigualdades deportivas en nuestro país y convertirse en un referente para otras entidades e instituciones.

Mujer cuerpo entero