MUJER Y BÁDMINTON | Reflexiones

 

 

 

 

 

 

REFLEXIONES EN FEMENINO

 

 

CAPÍTULO 1.

 

Según la escritora Colette Dowling dentro de sus investigaciones para el libro llamado “Complejo de Cenicienta” menciona que el rol de la mujer esta definido por la sociedad, idea que comparten psicólogas expertas como Nora Levinton, y Ruth Moulton analistas en el área de psicología del Instituto Williams, rol que marcan ciertas tendencias en el comportamiento de las mujeres. Esto es muy importante ya que es precisamente la sociedad la que influye en el miedo de los padres, para que sus hijas realicen deporte a un alto nivel competitivo.

 

El hombre (varón) es considerado en la sociedad como quien tiene que trabajar más y con más ahínco que la mujer, ya que tiene anatómicamente más predisposición a desarrollar la fuerza muscular (ser más fuerte) que la mujer, por lo que se tiene que exponer a mayor número de riesgos, las mujeres por el contrario, su rol ideal es el de ser delicadas y ser siempre salvadas por el hombre.

 

La psicóloga Eleonor Maccoby de la Universidad de Stanford menciona que éste rol se le impone a la niña ya que desde pequeña es orientada a no enfrentar riesgos, porque fueron criadas de ésta manera, se les ha enseñado inconsciente y socialmente a no soportar tanto una adversidad, por ejemplo, cuando un niño llora, normalmente se le dice “deja de llorar, los hombres no lloran”; y cuando una niña llora, por el contrario, se busca que deje de llorar y se le resuelve parcialmente su necesidad. Lo que la lleva a tener sueños y fantasías de que siempre va a ser rescatada si es victima, reforzando las ideas de los cuentos de princesas. Es por esto que no buscan riesgos, porque no saben cómo enfrentarlos, porque aún cuando crecen, siempre existirá alguien que las salve, o les ayude (en la mayoría del tiempo).

 

Por otro lado Colette Dowling, lo confirma diciendo que  las historias infantiles de todos los tiempos, en donde la princesa se enfrenta a muchos problemas, y es ayudada por un hada o un amigo, al final es rescatada por el príncipe azul, lo que ha generado un ideal social (Súper YO) para la mujer, ya que todas las niñas en su infancia  y unas incluso ya de mayores desean ser una princesa que sea conquistada galantemente por un príncipe azul.

 

Estudios de Elena Maccoby, Termany Ogden y Carol Jacklina, las mujeres exitosas sienten más amargura y desilusión que los hombres respecto a la vida, Ellas lo atribuyen a que socialmente las mujeres exitosas no son vistas como mujeres, sino como colegas de trabajo (un hombre más).

 

Esto nos lleva a pensar que la feminidad no esta asociado al ser independiente o al ser arriesgado, competitivo, etc. Que son las características que socialmente se atribuyen a los varones. Las niñas al estar siempre bajo el yugo masculino suelen tener mejores resultados cuando compiten que los niños, y sus éxitos son más rápido, lo que hace pensar que en una sociedad machista, las mujeres, son las que obtienen mejores resultados. Esta energía que despiden para competir, y la satisfacción de sus logros es contrastada con la feminidad que la sociedad demanda, la deportista enfrenta estas dos fuerzas, y decide su conducta. Lo que la lleva a tener que realizar una elección muy importante, el dejar de ser considerada como una mujer femenina, e inconscientemente creer que su felicidad desaparecerá porque deja de ser atractiva para los hombres,o el ser el modelo social y poder encajar sin problemas en ella, dejando el deporte. De tal manera que puede provocar la elección de alguna que no necesariamente es la que la haga feliz.

 

Estudios de Maccoby muestran esta infelicidad al probar que las mujeres con mayor índice intelectual, y mayores expectativas de éxito, tienden a ser las más infelices, ya que creen que al no ser femeninas entran al mundo de los hombres como hombres, y no como mujeres, dejando de ser atractivas para ellos. Por lo que si la personalidad de la deportista no es lo suficientemente madura y fuerte, llegan a abandonar la actividad, o buscar dentro de su medio alguien que crea que las características que posee la hacen atractiva. Siendo así, de niñas difícilmente abandonan el deporte. En la adolescencia, el factor pareja (novio o el niño que les llama la atención), surgen como el principal factor de abandono. Y en la etapa adulta, una vez superada dicha barrera, es porque dentro del deporte encontró el equilibrio de las fuerzas y es feliz con la decisión que eligió, venciendo el paradigma social de la felicidad de una mujer que es: “Se casó con su príncipe azul, y vivieron felices para siempre.”   

 

" Socialmente, según la socióloga Alice Rossi, la feminidad está determinada por lo sutil y no por la competitividad "