La selección española femenina debuta este viernes en las Uber Cup Finals 2026, una de las citas por equipos más exigentes del calendario internacional que se disputa en Horsens (Dinamarca). El combinado nacional encara así una intensa semana de competición y preparación frente a algunas de las grandes potencias del bádminton mundial.
España afronta el torneo encuadrada en el Grupo D, donde tendrá un calendario exigente: debutará este viernes 24 de abril ante Corea del Sur (12:00h), se medirá el domingo 26 a Tailandia y cerrará la fase de grupos el martes 28 frente a Bulgaria. Entre encuentros, el equipo aprovechará las jornadas intermedias para seguir entrenando y ajustando detalles en pista.
El equipo español, liderado por el director deportivo Arturo Ruiz y la entrenadora del CAR Bea Corrales, y formado por Clara Azurmendi, Cristina Teruel, Ania Setién, Lucía Rodríguez, Paula López, Carmen Jiménez, Nikol Carulla e Inés Costero, buscará seguir creciendo en la élite internacional en un torneo que reúne a las mejores selecciones del mundo.
El director deportivo, Arturo Ruiz, subraya el valor competitivo de esta experiencia: “Es una competición clave para ganar experiencia compitiendo contra tres selecciones de máximo nivel mundial. Bulgaria llega como campeona de Europa y nos enfrentaremos también a dos potencias asiáticas como Tailandia y Corea del Sur. Serán partidos de máxima exigencia, en los que el objetivo es competir de tú a tú, disputar encuentros de calidad y aprovechar tanto los partidos como los entrenamientos en Dinamarca, incluyendo sesiones de trabajo con otras selecciones”.

Presencia en el equipo arbitral
La participación española no se limita al apartado deportivo, ya que Carmen Martínez actúa en este evento como juez árbitro auxiliar, designada por la Federación Mundial de Bádminton (BWF).
Martínez, referee BWF desde hace ocho años, es una de las grandes referencias internacionales en el ámbito del parabádminton. Su trayectoria incluye un hito histórico al convertirse en la primera juez árbitro principal en unos Juegos Paralímpicos, responsabilidad que desempeñó en París 2024, consolidando su papel como figura clave dentro de la estructura arbitral mundial.
