El bádminton español vuelve a los puestos de honor del panorama continental gracias a Mario Rodríguez, que se ha proclamado subcampeón de Europa Junior en Tatabánya (Hungría). El granadino ha completado una gran competición, superando cuatro rondas hasta alcanzar una final en la que no ha podido culminar su recorrido con el título continental ante el francés Mady Sow.
El jugador español ha cedido por 7-21 y 7-21 en una final en la que Sow ha conseguido imponer su ritmo desde el tramo inicial de ambos juegos. Pese al resultado, la medalla de plata supone un importante éxito para Rodríguez, quien se ha convertido en el primer volantista masculino español en alcanzar una final continental y confirma la progresión experimentada durante los últimos años.
Lucha sin premio
El encuentro comenzó con igualdad en los primeros compases, hasta que Mady Sow consiguió encadenar cinco puntos consecutivos para situarse 2-7. Mario Rodríguez reaccionó inmediatamente con un parcial de tres puntos que redujo la diferencia hasta el 5-7, pero el francés volvió a tomar la iniciativa y llegó al intervalo con ventaja de 5-11.
El andaluz trató de mantenerse en el partido y buscó diferentes vías para reducir la distancia, pero Sow volvió a encontrar un momento de inspiración para firmar una nueva racha de ocho puntos que le llevó del 6-11 al 6-19. El francés cerró posteriormente el primer juego por 7-21.
El guion se repitió en el segundo parcial. Sow volvió a abrir una pequeña brecha después de dos parciales prácticamente consecutivos de 4-0 y alcanzó el intervalo nuevamente con una ventaja de 5-11.
El jugador del CB Puertas Padilla Cartagena no dejó de intentarlo y buscó la reacción, pero el francés consiguió mantener el control del encuentro y ampliar progresivamente su ventaja. Con 7-13 en el marcador, Sow volvió a encadenar una nueva racha que le permitió cerrar definitivamente el partido por 7-21.
Una medalla que confirma la progresión de Mario
Pese a la derrota en la final, Mario Rodríguez cierra en Tatabánya una competición individual de enorme nivel. El granadino comenzó su recorrido en treintaidosavos de final con una contundente victoria ante el noruego Simon Andres Vasquez Frisnes (21-6 y 21-10). En dieciseisavos superó al neerlandés Vihaan Shah (21-11 y 21-11), mientras que en octavos de final derrotó al búlgaro Teodor Mitev (21-12 y 21-18). En cuartos de final dio otro paso adelante al superar al checo Lukas Patzak, cuarto cabeza de serie, por 21-9 y 21-19. Ya en semifinales protagonizó uno de los grandes partidos de su torneo ante el francés Lenny Hubert. Rodríguez remontó un primer juego que llegó a perder 8-15 para acabar imponiéndose por 21-19, cedió posteriormente el segundo por 12-21 y respondió con un contundente 21-7 en el tercero para acceder a la final.
La medalla de plata supone además un nuevo reconocimiento a la evolución de un jugador que lleva dos años trabajando en el Centro Nacional, ubicado en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid del Consejo Superior de Deportes. El trabajo desarrollado durante este periodo confirma la línea de crecimiento del granadino y pone de manifiesto el camino de trabajo que se está desarrollando desde el alto rendimiento nacional.
Un campeonato que deja una medalla y grandes sensaciones
La participación española en los Campeonatos de Europa Junior deja así como principal resultado la medalla de plata de Mario Rodríguez, además de los cuartos de final alcanzados por Yaidel Gil, quien también lleva dos años desarrollando su preparación en el Centro Nacional del CAR de Madrid, y los octavos de final de las parejas que llegaron a las rondas decisivas.
Todo ello después de que la selección española Sub19 completara también una destacada competición por equipos, en la que logró superar la fase de grupos con un pleno de tres victorias ante Islandia, Hungría y Suiza y alcanzó los cuartos de final, situándose entre las ocho mejores selecciones de Europa.
Tatabánya pone así el punto final a unos Campeonatos de Europa Junior que han permitido comprobar sobre la pista la progresión de una generación que sigue creciendo y que tiene en el trabajo desarrollado desde el Centro Nacional de Madrid y el sistema de tecnificación español una de sus principales vías de desarrollo.