La selección española de parabádminton ha regresado a casa tras completar una destacada participación en el Campeonato del Mundo de Bahrein 2026, donde los deportistas nacionales cumplieron las expectativas deportivas y, además, vivieron una experiencia enriquecedora tanto en lo competitivo como en lo humano. El equipo cerró su actuación con la cabeza muy alta, alcanzando los octavos de final en un total de seis pruebas (cuatro individuales y dos de dobles) y compitiendo ante auténticas referencias mundiales: números uno del ranking, campeones del mundo y campeones paralímpicos.
La jornada del jueves ya no incluía compromisos deportivos, pero el equipo español decidió regresar a las instalaciones de competición para presenciar algunos de los partidos más destacados del día. Más allá del interés técnico —observar cómo se desenvuelven los mejores jugadores del mundo en rondas decisivas—, también fue un momento para compartir impresiones con deportistas y delegaciones de otros países, poniendo el broche final a una intensa semana de convivencia internacional.
El viaje de regreso comenzó a las 18:00h, momento en el que la expedición puso rumbo al aeropuerto para tomar el primer vuelo, con salida prevista a las 22:30h en dirección a Catar. Antes, los jugadores recogieron todo el material, incluidas las sillas deportivas de Paco Motero y Maya Alcaide. La propia Alcaide mostraba en un vídeo el minucioso proceso de protección de la silla antes de facturarla, un aspecto clave teniendo en cuenta que este tipo de material viaja en bodega y en ocasiones puede sufrir daños. Afortunadamente, tanto en el trayecto de ida como en el de vuelta, el material llegó en perfectas condiciones.
En el aeropuerto de Bahrein se facturó el equipaje principal, mientras que las sillas fueron depositadas en el mostrador específico para equipajes especiales, dadas sus dimensiones. Allí mismo se solicitó asistencia para los deportistas que la precisan: Motero, Alcaide y Simón Cruz, quien además terminó la competición con algunas molestias físicas. Hubo tiempo incluso para cenar algo antes de embarcar en el primer vuelo, de aproximadamente una hora de duración.
A la llegada a Catar se siguió el procedimiento habitual: el resto de pasajeros abandonó el avión y la delegación española esperó a que se vaciara por completo para facilitar la asistencia de Motero y Alcaide, que deben descender mediante una silla especial debido a las dimensiones del pasillo de la aeronave. Tanto ellos como Cruz fueron trasladados en silla hasta la puerta de embarque del siguiente vuelo.
Tras una escala de aproximadamente dos horas, el equipo tomó el vuelo con destino Madrid alrededor de la 1:30h de la madrugada. Fue un trayecto tranquilo, marcado por el cansancio acumulado tras la exigente cita mundialista. La mayoría de los jugadores intentaron descansar hasta que el avión aterrizó puntual en la capital española, en torno a las 6:30h.
Ya en Madrid, el desembarque volvió a realizarse en último lugar para facilitar las asistencias. En esta ocasión, el equipo —a excepción de Motero y Alcaide— se trasladó desde la Terminal 4S hasta la Terminal 4 para recoger el equipaje. Ambos deportistas fueron trasladados directamente desde el avión en un vehículo adaptado, donde ya recibieron sus sillas, y posteriormente en autobús hasta la zona de recogida de equipajes.
Fue allí donde se produjo la despedida. Emociones a flor de piel tras diez días de convivencia que comenzaron en Toledo con sesiones de entrenamiento en el Complejo Deportivo Rafael del Pino, sede del Centro de Tecnificación Deportiva de Bádminton Inclusivo de Castilla-La Mancha. Para muchos aún quedaba un largo trayecto hasta casa: Iván Segura, Paco Motero y Simón Cruz regresaban a Andalucía; Manuel García Rosendo ponía rumbo a Galicia; Pablo Serrano viajaba a Asturias...
Con el Mundial ya en el recuerdo —una experiencia muy positiva que confirma el crecimiento del equipo— la selección española apunta ahora a sus dos próximas citas, ambas en casa. El Spanish International de Parabádminton de Vitoria se celebrará del 17 al 22 de marzo, y justo después, del 24 al 29 de marzo, tendrá lugar el Iberdrola Spanish Parabádminton International de Toledo. Dos torneos que volverán a reunir a algunas de las mejores raquetas del mundo y que permitirán al combinado nacional seguir demostrando una progresión visible torneo a torneo, reforzada por el aprendizaje y la confianza adquiridos en Bahrein.